
Una oración de gratitud
Una antigua oración portuguesa dice:
¿Y qué quieres que traiga el próximo año?
Nada. No quiero que me traiga nada.
Lo único que quiero es que no se lleve nada.
Que no se lleve el techo que me protege, el plato que me alimenta, las sábanas que me abrigan ni la luz que mi ilumina.
Que no se lleve la sonrisa de mis seres amados, la salud-que es nuestro tesoro-ni el trabajo que es mi sustento.
Que permanezcan la amistad, la compañía, los abrazos y los besos que me ayudan a respirar y a seguir.
¿Que no se lleve mis sueños, ni los pedazos de mi corazón -formados por personas que llevo siempre dentro de mí?
Pero como toda oración tiene su excepción, si quiero que te lleves todas las miserias que nos trajo la invasión al Abya Yala -hoy mal llamada América – en 1492.
2026, acepto tu reto…
A.W.F.R.
EDITORIAL CEP EL NOTICIERO